Éste es un post sobre ¡VIVIR! (2ª parte)

Éste es un post algo que mezcla una parte de psicología con la metafilosofia desde una visión personal. Espero que os guste 😉

¿Para qué nacemos si luego morimos? ¿cuál es nuestro objetivo en la vida? ¿qué hacemos aquí?

Estos planteamientos me vinieron a principios de año, quizá motivados por un impass temporal de transición (tras haber finalizado mi etapa en el Consell d’Estudiants y la carrera) tras un periodo de intensa actividad. Una etapa que propició un impulso de reflexión.

¿para qué nacemos si luego morimos? ¿qué sentido tiene la vida?

Sin generarme un malestar significativo, sí que me hacía reflexionar al respecto. Pensaba “he sido feliz estos años de mi vida, me veo mejor persona y consiguiendo cosas; pero ¿de qué sirve todo eso si luego mueres?” No estaba angustiado por la respuesta sino más bien intrigado por encontrar el sentido a una pregunta que no me había hecho realmente. Por otra parte, dado que me considero ateo, necesitaba encontrar una respuesta que se alejara de dogmas y explicaciones intangibles (Dios, destino…)

En unas semanas esa etapa de reflexión iba pasando a una de lucidez, a encontrar la respuesta y por tanto al sentido de la vida, de mi vida.
Por una parte pensé que viviera lo que viviera de tiempo (tomando incluso la utopia de ser inmortal) lo realmente significativo es la calidad de lo que hiciéramos en él. Que una persona que haya vivido 50 años puede haber tenido una vida más feliz que una de 80, que lo que importa es cómo aprovechemos el tiempo que se nos ha dado, que somos afortunados por tener la posibilidad de vivir, de mejorar, aprender…

No obstante había que completar esa reflexión. “Calidad de vida” es importante, pero ¿qué hay del resto de personas? ¿entran dentro de lo que entendería como Calidad de vida? Sin duda (y éste fue uno de los ejes de mi reflexión) somos seres sociales, en contacto continuo con otras personas; éstas nos influyen y nosotros les influimos. Nuestra autoestima, nuestros éxitos y, en definitiva, nuestra felicidad está marcada en parte por nuestro entorno y nuestra interacción con él. Somos lo que somos también gracias a ellos.

Ahí es donde encontré la clave: vivimos también en los recuerdos de la gente; nuestras acciones y nuestros pensamientos quedan en parte recordados en la memoria de otras personas. Voy a poner, para ello, 2 ejemplos cuantitativamente diferentes:

  • Freddie Mercury nos dejó un importante legado a millones de personas (seguidoras y no) mediante su música, sus opiniones, su forma de ser, etc.
The show must go on...
The show must go on…
  • Un anciano anónimo que vivió toda su vida en un pequeño pueblo; no fue famoso, no había tenido trato con más de 500 personas; tuvo varios amigos, se casó, tuvo hijos, un campo que dio trabajo a varios empleados, enemigos con los que tuvo serios conflictos, etc.
“Lo importante no escuanta gente haya recibido tu legado sino la calidad de éste”

Evidentemente hay una diferencia clara entre ambas personas: la popularidad; mientras uno ha influido en un mayor número de personas, el otro lo ha hecho en un número más reducido. No obstante hay algo semejante entre ellos: LEGADO. Ambos han influido en la vida de las personas (para bien o para mal); su esencia sigue directa o indirectamente, con más o menos intensidad más allá de su periodo en vida. Evidentemente a más popularidad más conocida será la persona, pero popularidad (cantidad) no es lo más importante sino el tipo de legado (calidad) que dejamos.

Como decía, ahí encontré otro concepto clave. Nuestro entorno actual es fruto de millones de legados de otras personas que (beneficiosa o perjudicialmente) nos influye. Hay legados que subjetivamente consideramos positivos, otros negativos y otros irrelevantes/desconocidos.

"Somos fruto de millones de legados"

Como ejemplos de legado negativo encontramos el holocausto, guerras y otras acciones cometidas.

Como ejemplo de legado positivo tenemos trabajar por la conservación del Medio Ambiente; ninguno de los que estamos ahora vamos a poder ver cómo va a ser la tierra de aquí 150 años. No obstante nuestro objetivo es conservarlo.

Algo más trivial es que si hemos estudiado la carrera con una serie de asignaturas concretas es porque ha habido un grupo de personas que años atrás han trabajado en crear ese plan de estudios.

Y es que nosotros no viviremos más de X años pero nuestro legado puede perdurar por mucho más tiempo.

Evidentemente cada uno tiene su sentido de la vida, aunque muchos ni se lo plantean y pueden ser incluso más felices que otros que sí lo han hecho.

La alegría atrae alegría
“La alegría atrae alegría”

Así pues, a la conclusión a la que llegué es que si lo importante es la Calidad de Vida y el Legado que dejemos a los demás, el objetivo es tener salud (física, mental y social) y que ésta promueva un legado también sano.

Procuremos dejar un buen legado.


¡Sed felices!

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