Superación. Diálogo entre hermanos.

Con esta entrada estreno otra forma de hacer posts sobre psicología desde un punto de vista más cotidiano, mediante diálogos. En esta ocasión os presento a Ana, una joven adolescente  y a su hermano Bruno de 24 años. Espero que os guste 🙂

Ana. Estoy harta de la gente de mi clase?

Bruno. ¿Por qué? ¿se meten contigo?

A. No, no es por eso, es que hoy nos han dado las notas del examen de Conocimiento del medio…

B. ¿Y que tal te ha ido? ¿has aprobado?

A. Sí, yo sí. Pero unas compañeras mías se estaban metiendo con otra chica después y en el descanso la he visto llorando en el baño.

B. ¿Por que? ¿Había suspendido?

A. No, justamente ha sacado un notable alto; pero las otras chicas, que habían sacado Suficiente “pelado”, se burlaban de ella diciendo que era una pelota, que había aprobado de casualidad, que a saber lo que se traía entre manos con el profesor… ¡Son unas envidiosas!

B. ¿Y tú has hablado con ella cuando estabais en el baño?

A. Sí, le he dicho que no les hiciera caso, que lo hacían por envidia. Y ella asentía pero seguía llorando igualmente.

B. Me hace gracia.

A. ¿El qué?

B. La situación en general.

A. ¡¿Cómo te puede hacer gracia?! Siempre hacen lo mismo cuando alguien saca mejores notas o le felicita el profesor por el trabajo.

B. A ver ¿quién crees que sale mejor parada? ¿las chicas que machacan a la que ha sacado un notable o al revés?

A. Hombre, pues creo que la chica que ha sacado un notable pero si luego la machacan..

B. Y crees que lo hacen por envidia, ¿no? Mira, esas situaciones las vivimos día sí, día también; gente que constantemente critica a otros que les superan. Tú también lo habrás hecho alguna vez, ¿no?

A. … bueno quizá alguna vez, pero no para humillar; lo pienso para mis adentros, no para machacar a la otra persona.

B. La cuestión, Ana, es que van a haber infinidad de situaciones en nuestro día a día en que otras personas nos van a superar, de forma más justa o no; pero no todos actuamos de la misma forma si las cosas no nos van tan bien. Aquí habría dos actitudes que podemos tomar: una, que sería criticar al “contrario”, quitarle mérito, hacerle quedar mal, y la segunda sería, centrándonos en nosotros mismos, ver en qué nos hemos equivocado y procurar superarnos

A. ¿Pero por qué hacemos eso?

B. ¿El qué?

A. Pues lo de criticar en vez de intentar mejorar.

B. Pues depende de la actitud, de si queremos mejorar, de si confiamos en que podemos mejorar, de las influencias que tengamos; ya sabes que especialmente en la época de instituto es importante lo que los demás piensen de nosotros.

A. ¡No hace falta que lo jures!

B. También es cierto que a veces lo hemos hecho para proteger nuestra autoestima cuando pensamos que hemos fallado. Mira vamos a coger como ejemplo lo que ha pasado hoy. Unas chicas han sido superadas en el examen por otra en casi 3 puntos; ¿y qué han hecho enseguida? criticarla, quitarle el mérito de haber sacado la nota que ha sacado. Si alguién está más alto que tú, o subes tú o haces que baje él; en este caso han preferido que baje él en vez de esforzarse y subir.

A. Sí, pero han conseguido que la chica llore.

B. Claro, porque la chica se ha visto humillada delante de toda la clase.

A. Hombre, es que a nadie le gusta que le humillen.

B. Está claro pero ¿esa chica ha de dejar de esforzarse porque otras chicas le machaquen si saca mejores notas?

A. No, pero ¿qué ha de hacer si se meten con ella? ¿ignorarlas?

B. Tal cual.

A. Eso no es fácil. Ellas seguirían machacando y cada vez más.

B. Sí, y esa chica no debe dejar que la actitud de mediocridad que tienen esas chicas le evite que siga esforzándose en las clases.  Hemos de ignorar a quien no nos aporta nada y creer en nosotros mismos. ¿Dónde acabaría con los años una persona que no se esfuerza en superarse frente a otra que sí lo hace? Y créeme, que hace no mucho yo también era adolescente como tú.

A. ¡Ésta tiene que ser la etapa más difícil de la vida!

B. Pues ya verás cuando llegues a la adultez, ya. Jajaja.

Ser feliz en 6 puntos

En esta nueva temporada vamos a retomar otra área como es la psicología y concretamente vamos a ahondar en la Psicología positiva. En este post pretendo sacar lo mejor de cada uno trabajando principalmente un aspecto, la actitud: cómo nos enfrentamos a los retos del día a día, cómo resolvemos los problemas que nos van surgiendo y, por supuesto, cómo aprendemos de los aciertos pero sobre todo de los errores de nuestra vida.

Be happy, my friend 🙂

Anteriormente ya hemos hablado de lo que es la actitud (tratada desde la psicología positiva), de sus efectos y de nuestra capacidad para mejorarla; no obstante, en este post quiero hacer un listado de 6 puntos de lo que considero los más importantes para tener una actitud positiva y realista.

1. Acéptate ¿quién soy? ¿en qué quiero cambiar?

Queremos cambiar pero ¿sabemos cómo somos?

Esto puede parece fácil pero en la realidad hay aspectos de nuestro ser por los que nos machacamos y escondemos. Pero hay que partir de la base que para cambiar aquellos defectos que precisamente no nos gustan de nosotros mismos, hemos de primero ser conscientes de ellos. Y ser conscientes no significa que seamos conformistas sino más bien al contrario: sabemos en qué fallamos y en qué somos virtuosos.

Hemos de centrarnos en lo que queremos más que en lo que no queremos, ya que además son menos cosas las que no queremos que las que sí. Con ello conseguiremos tenerlo presente como una meta a alcanzar.

Y es que muchas veces escondemos nuestros errores o los rechazamos; pero, reincido, si quieres cambiar algo primero has de saber qué cambiar, ¿no?

2. ¡Tienta a la suerte!

El mundo está lleno de hechos que no controlamos; algunos más triviales (el menú del día de un bar) y otras más importantes (preguntas de un examen de carrera, resultado de una operación) pero en todos ellos hemos de jugar con nuestra actitud.

¿Qué es la SUERTE? Son las circunstancias y sucesos externos que no dependen de nosotros pero que sí nos influyen.

¿Cómo podemos afrontar estos sucesos? Trabajando a nivel personal; es decir centrándonos en nuestra CAPACIDAD para enfrentarnos y en el ESFUERZO. Nuestra capacidad puede mejorar (p. ej. entrenamiento en hablar en público, resistencia aeróbica) con nuestro esfuerzo en el día a día (practicar en casa la oratoria, hacer varios día a la semana ejercicio aeróbico)

"La suerte beneficia a las mentes preparadas" ¿Lo eres?

Vamos a quedarnos con el ejemplo de un estudiante que está preparándose una oposición ajustada. El opositor no puede elegir las preguntas a las que se enfrentará en el examen pero sí puede elegir cómo lo afrontará, en este caso estudiando muchas horas, estando descansando antes y durante del examen, etc. Ahí es donde entra la Capacidad y el Esfuerzo: para ser de los mejores en esta oposición debemos esforzarnos para mejorar nuestra capacidad que, a fin de cuentas, supone nuestros recursos para afrontar tan arduo examen.

3. Tolera y afronta los obstáculos

La vida en ocasiones “te traerá” problemas u obstáculos más o menos trascendentes; va a ser a fin de cuentas algo inevitable en nuestra vida. Muchas personas se recrean en los problemas y no se esfuerzan en superarlos.

La clave aquí es primero, ser consciente de que problemas y obstáculos siempre van a haber y segundo, visualizarlos como un reto a afrontar.

Randy Pausch, en la aclamada ponencia de “la última lección”, afirmaba que los obstáculos están ahí no para frenarte sino para demostrarte cuánto quieres seguir por ese camino. Por tanto, el esfuerzo y nuestra capacidad vuelven a ser ejes claves para afrontar.

Cabe decir que es importante tener apoyo social que nos ayude a superarlo y tener asesoramiento en caso de problemas que nos desbordan (por ejemplo ante contratiempos económicos, acudir a una gestoría o un experto) ya que en ocasiones no sabemos qué hacer pero al menos hemos de saber a quién acudir.

4. Aprende del error

Reconoce en qué te has equivocado, ten presente que nadie es perfecto y sobretodo aprende del error ya que de esa manera habrás convertido una situación negativa en un aprendizaje útil para futuras situaciones similares.

5. ¡Toma el control!


¿Hasta qué punto tenemos la responsabilidad sobre las cosas que nos pasan? En muchas ocasiones jugamos a atribuir los fallos al resto y los éxitos a nosotros mismos (“he aprobado/ me han suspendido”); en parte es normal ya que nos permite defender nuestra autoestima por nuestra propia imperfección.

No obstante, no nos debe servir para cubrirnos constantemente porque no nos permite saber en qué nos equivocamos y por tanto mejorar a nivel personal. Y es que, ni todo se debe a aspectos externos, ni todo a aspectos internos ya que habrá veces en que, evidentemente, los hechos nos sean más favorables que en otras, pero siempre tendremos una parte de responsabilidad con la que poder salir y afrontar estos retos.

6. Acepta tus motivos, resta importancia a tus excusas

“Si no me afeito es porque no tengo tiempo” “Da igual, no salgo a correr, no vaya a ser que llueva y me constipe”

Los motivos son los que muestran lo que realmente queremos, somos y deseamos (no me apetece, me da pereza, me da vergüenza saludarle) y las excusas son justificaciones de poco fundamento que buscan justificar nuestra propia imperfección(hace frío, a ver si me voy a lesionar de tanto ejercicio, no me habrá visto)Todos importan y todos forman parte de nuestra vida pero para que mejoremos hemos de conocer cómo somos y para mejorar cómo somos hemos de centrarnos más en nuestros motivos que en nuestras excusas.

"Cree en ti y no hará falta que busques tus sueños; ellos vendrán a ti"

CONCLUSIÓN

Seamos conscientes de nuestra imperfección: que muchas veces vamos a caer en excusas que ocultan motivos, en atribuir la responsabilidad a los demás cuando nosotros también la tenemos, que a veces nos vamos a recrear en nuestras desdichas. Pero que generalmente tendamos a tener ACTITUD POSITIVA que va a ayudarnos a afrontar el día a día y con ello favorecer el estado de bienestar psicológico.

SED FELICES 😉

Felicidad… a largo plazo :)

“Si alguien basa su vida exclusivamente en atajos (para conseguir gratificaciones inmediatas como sexo sin amor, televisión y compras) descuida los otros aspectos de su vida, como el desarrollo personal o el sentido que da a la vida, por lo que acabará sacrificando su felicidad a largo plazo.”


Martin Seligman (creador de la Psicología positiva)

Éste es un post sobre ¡VIVIR! (2ª parte)

Éste es un post algo que mezcla una parte de psicología con la metafilosofia desde una visión personal. Espero que os guste 😉

¿Para qué nacemos si luego morimos? ¿cuál es nuestro objetivo en la vida? ¿qué hacemos aquí?

Estos planteamientos me vinieron a principios de año, quizá motivados por un impass temporal de transición (tras haber finalizado mi etapa en el Consell d’Estudiants y la carrera) tras un periodo de intensa actividad. Una etapa que propició un impulso de reflexión.

¿para qué nacemos si luego morimos? ¿qué sentido tiene la vida?

Sin generarme un malestar significativo, sí que me hacía reflexionar al respecto. Pensaba “he sido feliz estos años de mi vida, me veo mejor persona y consiguiendo cosas; pero ¿de qué sirve todo eso si luego mueres?” No estaba angustiado por la respuesta sino más bien intrigado por encontrar el sentido a una pregunta que no me había hecho realmente. Por otra parte, dado que me considero ateo, necesitaba encontrar una respuesta que se alejara de dogmas y explicaciones intangibles (Dios, destino…)

En unas semanas esa etapa de reflexión iba pasando a una de lucidez, a encontrar la respuesta y por tanto al sentido de la vida, de mi vida.
Por una parte pensé que viviera lo que viviera de tiempo (tomando incluso la utopia de ser inmortal) lo realmente significativo es la calidad de lo que hiciéramos en él. Que una persona que haya vivido 50 años puede haber tenido una vida más feliz que una de 80, que lo que importa es cómo aprovechemos el tiempo que se nos ha dado, que somos afortunados por tener la posibilidad de vivir, de mejorar, aprender…

No obstante había que completar esa reflexión. “Calidad de vida” es importante, pero ¿qué hay del resto de personas? ¿entran dentro de lo que entendería como Calidad de vida? Sin duda (y éste fue uno de los ejes de mi reflexión) somos seres sociales, en contacto continuo con otras personas; éstas nos influyen y nosotros les influimos. Nuestra autoestima, nuestros éxitos y, en definitiva, nuestra felicidad está marcada en parte por nuestro entorno y nuestra interacción con él. Somos lo que somos también gracias a ellos.

Ahí es donde encontré la clave: vivimos también en los recuerdos de la gente; nuestras acciones y nuestros pensamientos quedan en parte recordados en la memoria de otras personas. Voy a poner, para ello, 2 ejemplos cuantitativamente diferentes:

  • Freddie Mercury nos dejó un importante legado a millones de personas (seguidoras y no) mediante su música, sus opiniones, su forma de ser, etc.
The show must go on...
The show must go on…
  • Un anciano anónimo que vivió toda su vida en un pequeño pueblo; no fue famoso, no había tenido trato con más de 500 personas; tuvo varios amigos, se casó, tuvo hijos, un campo que dio trabajo a varios empleados, enemigos con los que tuvo serios conflictos, etc.
“Lo importante no escuanta gente haya recibido tu legado sino la calidad de éste”

Evidentemente hay una diferencia clara entre ambas personas: la popularidad; mientras uno ha influido en un mayor número de personas, el otro lo ha hecho en un número más reducido. No obstante hay algo semejante entre ellos: LEGADO. Ambos han influido en la vida de las personas (para bien o para mal); su esencia sigue directa o indirectamente, con más o menos intensidad más allá de su periodo en vida. Evidentemente a más popularidad más conocida será la persona, pero popularidad (cantidad) no es lo más importante sino el tipo de legado (calidad) que dejamos.

Como decía, ahí encontré otro concepto clave. Nuestro entorno actual es fruto de millones de legados de otras personas que (beneficiosa o perjudicialmente) nos influye. Hay legados que subjetivamente consideramos positivos, otros negativos y otros irrelevantes/desconocidos.

"Somos fruto de millones de legados"

Como ejemplos de legado negativo encontramos el holocausto, guerras y otras acciones cometidas.

Como ejemplo de legado positivo tenemos trabajar por la conservación del Medio Ambiente; ninguno de los que estamos ahora vamos a poder ver cómo va a ser la tierra de aquí 150 años. No obstante nuestro objetivo es conservarlo.

Algo más trivial es que si hemos estudiado la carrera con una serie de asignaturas concretas es porque ha habido un grupo de personas que años atrás han trabajado en crear ese plan de estudios.

Y es que nosotros no viviremos más de X años pero nuestro legado puede perdurar por mucho más tiempo.

Evidentemente cada uno tiene su sentido de la vida, aunque muchos ni se lo plantean y pueden ser incluso más felices que otros que sí lo han hecho.

La alegría atrae alegría
“La alegría atrae alegría”

Así pues, a la conclusión a la que llegué es que si lo importante es la Calidad de Vida y el Legado que dejemos a los demás, el objetivo es tener salud (física, mental y social) y que ésta promueva un legado también sano.

Procuremos dejar un buen legado.


¡Sed felices!

Excusas que ocultan motivos…

  • ¡Ay hola!, ni te habia visto
  • Si no me afeito es porque no tengo tiempo
  • No le he dicho lo que pensaba porque me sabía mal
  • Mejor que no vaya a correr, no vaya a llover y pille un resfriado
  • Bueno, igual ni se entera

Todos hemos dicho y oido estas frases a lo largo de nuestra vida y en varias situaciones: a la hora de preparase un examen, para adelgazar, dejar de fumar, tratar con personas…

Resultan en ocasiones graciosas pero muchas de las veces en las que las oímos o pronunciamos tienen como fin ocultar motivos, es decir las justificaciones reales.

Identifica tus “excusas” particulares y réstales importancia. Céntrate en tus motivos.
Identifica tus “excusas” particulares y réstales importancia. Céntrate en tus motivos.

Por ejemplo, la frase-excusa “Mejor que no vaya a correr, no vaya a llover y pille un resfriado” puede tener el motivo de “no me apetece ir a correr” y la decimos para “proteger el ego” (al estilo psicoanalítico) y no sentirnos mal.

Evidentemente tiene una función adaptativa, o bien no hacer daño (como las mentiras piadosas) o bien no sentirse mal ante un “fallo” o incumplimiento de un objetivo que nos habíamos marcado; a fin de cuentas nadie es perfecto y todos cometemos errores.

Be optimist my friend :D

Be optimist my friend 😀

Hay quien podría pensar que las excusas son motivos y no una forma de excusarse por no hacerlo; y en parte podría serlo, de no ser porque:

1. Se suelen hacer cuando empiezan a haber ideas en contra del objetivo o bien a posteriori de no cumplir el “deber”

2. Tienen objetivamente poco peso como para hacer que se decantara la balanza hacia ellas

Los motivos son los que muestran lo que realmente queremos, somos y deseamos (no me apetece, me da pereza, me da vergüenza saludarle) y las excusas son justificaciones de poco fundamento que buscan justificar nuestra propia imperfección (hace frío, a ver si me voy a lesionar de tanto ejercicio, no me habrá visto) Todos importan y todos forman parte de nuestra vida pero para que mejoremos hemos de conocer cómo somos y para mejorar cómo somos hemos de centrarnos más en nuestros motivos que en nuestras excusas.

Saber quién eres es paso indispensarlo para recorrer el camino de la autorrealización.

Saber quién eres es paso indispensable para recorrer el camino de la autorrealización.

Si yo me he marcado como reto salir a correr 3 días a la semana y me acostumbro a ceder ante las pocas ganas de hacerlo en ocasiones (poniendo muchas veces una excusa) acabaré por no cumplir el objetivo. Sin embargo si hay días en los que no me apetece (motivo principal), me surge una excusa para no ir pero la rechazo, estaré superando el reto y consiguiendo el objetivo marcado. Supone, sin duda, esfuerzo pero todo lo bueno lo requiere 😉

Evidentemente nada es perfecto pero si tenemos esto en cuenta conseguiremos llevar a cabo esas metas, incidiendo en nuestra realización personal.

¡Sed felices!

Estás aquí para ser feliz

Un anuncio muy chulo que se sirve de la psicología positiva. Evidentemente comercial (a fin de cuentas es un anuncio) pero con un mensaje muy interesante.

¿Eres un Yes-Man?

En este post quiero continuar con las formas de aprovechar la vida, de coger experiencias, de aprender y de crecer personalmente. ¿Y cómo? pues aprovechando las experiencias que nos brinda la vida. Para ello voy a contar con la última película de Jim Carrey: Di que sí (“Yes Man” en versión original)

La última pelicula de Jim Carrey

La última película de Jim Carrey

La película Di que sí cuenta la historia de Carl Allen (Jim Carrey), una persona que con una actitud negativa rechazaba varias propuestas (dentro y fuera de su trabajo). Tras asistir a una multitudinaria terapia grupal (digna de telepredicadores) en la que se promueve que acepte todas las peticiones que le surjan, se compromete a decir “sí” a todo lo que se le presenta en la vida durante un año, generando así situaciones cómicas.

De ahí que el protagonista haga cosas que jamás pensaba que fuera hacer, más bien por no querer.

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Evidentemente es exagerado aceptar todas las propuestas que se nos ofrecen. Pero yo personalmente me quedé con una idea clara: a cada cosa que aceptaba, tenía una experiencia más (algunas mejores que otras).

“Cada vez que decimos NO a algo es una experiencia que estamos rechazando; cuando decimos SÍ, aprendemos siempre de la experiencia”

Elige un camino... y ándalo

Elige un camino... y ándalo

Como puntualización quiero añadir que no has de decir SÍ A TODO, solo a lo que consideremos (y esto enlaza con saber primero qué queremos). Como se suele decir, el truco consiste en saber coger las oportunidades, lo cual incluye: (1) saber cuáles son las oportunidades que creemos que nos pueden venir bien y (2) cogerlas (cosa que no pasa muchas veces).

Así que te deseo que sepas qué quieras (no hace falta hacer un análisis exhaustivo, muchas veces con pararte a “escucharte” a ti mismo es suficiente) y hacerlo.

¡Podemos!

¡Podemos!


Y tú ¿eres un Yes man? ¿Qué cosas has querido y no te has atrevido a hacer? ¿Qué querrías hacer?

Como siempre: DE TI DEPENDE


[aconsejo que, si no lo has hecho, leas los otros posts sobre psicología positiva]

Éste es un post sobre ¡Calidad de vida!

Éste es un post sobre ¡vivir!


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